DESGARRO
MUSCULAR
Un
desgarro muscular o tirón muscular es una rotura parcial o completa
de las fibras musculares a causa de un fuerte impacto (lesión
traumática). Ocurren con mayor frecuencia cuando los músculos que
se encuentran fríos, fatigados o débiles por la falta de uso y se
someten a un esfuerzo súbito y extremo. Aunque en algunos casos
existen otros factores como ser:
Al momento de producirse la
lesión se siente un dolor como de puñalada o una punzada y se puede
escuchar un chasquido, Limitación muscular funcional (Dificultad de
movimiento). Asimismo, en la zona afectada se pueden observar,
Tumefacción (hinchazón) y hematoma (moretón). Muchas veces, y
dependiendo del grado de lesión, se puede notar un área de
depresión al pasar los dedos sobre el área afectada.
Teniendo en cuenta estos
síntomas y signos, más ciertos estudios complementarios como ser la
ecografía y la resonancia magnética, el equipo médico definirá el
grado de lesión y el tratamiento a seguir.
Es importante destacar que
el tratamiento comienza inmediatamente producida la lesión: vendaje
compresivo, hielo local, sobre elevación del miembro afectado y
analgésicos-antiinflamatorios.
Luego, y una vez estadificado el grado de lesión, se decidirá el
tipo y la duración del tratamiento.
Nuevamente es importante
destacar que muchas veces estas lesiones es posible prevenirlas, para
ello es importante:
- Una nutrición
adecuada, previene el adelgazamiento de las fibras musculares, con lo
que serán de mayor resistencia.
- Antes de realizar
cualquier actividad deportiva es importante que el propio deportista
sea consciente de la importancia de realizar un correcto protocolo de
calentamiento (entrada en calor). La preparación previa del músculo
con ejercicios de calentamiento, estiramientos o incluso masoterapia
aplicada por el kinesiólogo, mejorará el rendimiento del deportista
y se obtendrá un mayor aprovechamiento de sus cualidades físicas.
Asimismo, es importante que
el deportista mantenga el calor obtenido (ya sea durante la fase de
entrenamiento o la del propio juego). Para ello el colocarse prendas
de abrigo es suficiente; por ejemplo en el entretiempo de un partido
de fútbol.
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